QUÉ PASA CUANDO NO NUTRIMOS A NUESTRO PROPIO vENUS POR MIEDO A PARECER EGOÍSTAS O HEDONISTAS?

Hay algunos Venus más inclinados a dar que recibir, pero debe haber equidad.

Venus no es solo el amor que das. Es el amor que te das. Y cuando esa parte queda abandonada, el precio se paga de formas que no siempre reconocemos como lo que son.

Un Venus no nutrido no desaparece. Se deforma. Se convierte en dependencia emocional, en la necesidad constante de validación externa, en relaciones donde buscas en el otro lo que no te estás dando a ti mismo. Te vuelves hambriento de una forma que ninguna cantidad de amor ajeno logra saciar, porque el hambre no viene de fuera.

También puede manifestarse como una relación tóxica con el placer: o te lo niegas completamente, convenciéndote de que no lo mereces, de que primero hay que terminar todo lo pendiente, de que ya habrá tiempo. O te lanzas a él de forma compulsiva, buscando llenar con experiencias externas ese vacío interno que solo Venus, bien habitado, puede llenar.

Y en las relaciones se nota especialmente. Porque cuando no te has dado a ti mismo lo que necesitas, empiezas a pedírselo al otro de formas que el otro no siempre puede ni debe satisfacer. El amor propio no es un lujo ni un acto egoísta. Es la base sobre la que se construye cualquier vínculo sano.

Nutrir a Venus es preguntarte qué te da placer genuino. Qué te hace sentir que la vida vale la pena sin que dependa de nadie más. Qué tipo de belleza, conexión o disfrute llevas demasiado tiempo posponiéndote.

Y dártelo. Sin esperar a merecerlo. Ya lo mereces.


2. La paradoja de la máscara de oxígeno

En caso de despresurización, colócate primero tu propia máscara antes de ayudar a los demás. Incluso a tus hijos. Incluso a tus seres queridos.

Cuando lo escuchas por primera vez en un avión, algo en ti se remueve. ¿Cómo voy a ponerme yo la máscara antes que a mi hijo? Parece un acto de egoísmo. Parece ir contra todo lo que entendemos por amor y cuidado.

Y sin embargo es la instrucción más sabia que existe.

Porque un cuerpo sin oxígeno no puede ayudar a nadie. Puedes tener todo el amor del mundo, toda la entrega, toda la voluntad de salvar al otro, pero si tú caes primero, los dos se quedan sin salvavidas.

Esto que parece una metáfora de avión es en realidad una descripción exacta de lo que ocurre cuando vivimos vaciándonos para los demás sin recargarnos. Llega un momento en que no es que no quieras dar. Es que ya no tienes nada que dar. Y entonces el cuidado que ofreces empieza a venir desde la culpa, desde el agotamiento, desde el resentimiento silencioso. Ya no es un regalo. Es una deuda que ninguno de los dos pidió.

Cuidarte no es abandonar a los que amas. Es garantizar que puedes seguir estando para ellos. Es la diferencia entre dar desde la abundancia y dar desde el miedo a no ser suficiente si no te entregas del todo.

La máscara de oxígeno no es egoísmo. Es responsabilidad afectiva. Es entender que tu bienestar no es independiente del de los tuyos, sino la condición que lo hace posible.

Primero tú (sin caer en un ego o egoísmo disfuncional). Para poder ser, de verdad, para los demás.


2 thoughts on "IGNORANDO A VENUS"

  1. Claudia dice:

    Qué maravilla de texto. Me encanta como has descrito la relación tan importante con nosotros mismos que surge a partir de nuestra Venus. El placer por el placer, merecido solo por existir. Sin posponer. Que no siempre se trata de la relación con el otro (el amor romántico). Buena la metáfora de la máscara de oxígeno… no solo porque si tú no te das no puedes darle a un otro, sino porque además lo que darás será más genuino y además se da más y mejor con el ejemplo y con la propia energía sana, no desde el sacrificio. Me gustaría preguntar cómo se sienten nutridos, normalmente, cada uno de los Venus según sus signos. Aquí Venus en virgo.

    1. AstroDavinia dice:

      ¡Hola Claudia! Próximamente iré publicando explicaciones de cómo se nutren los Venus según cada signo. Muchas gracias por tu comentario, empezaré por tu Venus 🙂

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *